Camilo tiene tres sillas en Laureles, Medellín. El martes pasó el número de la barbería a WhatsApp Business y dejó el saludo que traía la aplicación: "Hola, bienvenido. Un asesor te atenderá en breve." A las 6:40 p.m. Mateo escribió "Hola, ¿hay corte hoy?". El saludo salió solo. Mateo esperó, no supo si había cita ni cómo pedirla, y cruzó a la barbería de la otra cuadra. A Camilo le faltaba un mensaje de bienvenida para WhatsApp que dijera quién es, qué hace y cómo se reserva.
Lo mismo ocurre en un salón de uñas, una peluquería, una cancha sintética o con un entrenador personal. Si el saludo suena a contestador, la cita se va a otro lado.
Qué dice un buen mensaje de bienvenida para WhatsApp
Cuatro o cinco líneas alcanzan. En el celular, un párrafo largo se abandona a la mitad.
- Quién eres y el nombre del negocio.
- Qué ofreces, en una frase, sin el menú entero.
- Cómo pedir la cita: servicio, día y con qué persona.
- Si pides un pago para reservar. Di anticipo o pago, y para qué: la hora queda apartada cuando tú ves el comprobante.
- A qué hora contestas. Quien escribe a las 9:00 p.m. tiene que saber que la respuesta llega al día siguiente.
Eso no es el aviso de cuando ya cerraste. Ese texto, para la noche y el domingo, está en los mensajes de WhatsApp fuera de horario. El de bienvenida es para quien llega nuevo.
En WhatsApp Business la opción está en Herramientas, bajo Mensaje de bienvenida: se activa, se escribe el texto y se elige a quién llega. El detalle está en la ayuda oficial de los mensajes de bienvenida. Sale cuando alguien te escribe por primera vez, o si pasan 14 días sin mensajes en ese chat. Si te escribió la semana pasada, no lo recibe otra vez.
Seis saludos listos para copiar
Cambia el nombre, el horario y el medio de pago. Ninguno pide que la persona espere sin decir hasta cuándo.
Barbería
Hola, soy Camilo, de Barbería Laureles. Corte, barba y corte de niño, con cita. Dime el servicio, el día y si quieres silla conmigo o con Julián. El sábado pide anticipo: te indico el medio y la cita queda a tu nombre cuando yo vea el comprobante. Contestamos de martes a sábado, de 9:00 a.m. a 7:00 p.m.
Salón de uñas
Hola, soy Laura, de Uñas del Parque. Gel, semipermanente y pedicura, con cita. Cuéntame el servicio y el día. Viernes y sábado pido anticipo para dejar la hora a tu nombre: me envías el comprobante y yo confirmo. Leo el chat de lunes a sábado, de 10:00 a.m. a 6:00 p.m.
Peluquería
Hola, soy Carolina, de Salón Norte. Corte, color y alisado, con cita. Dime qué quieres, el día y la estilista. Color y alisado se reservan con un pago: te digo cómo pagarlo y la hora queda tuya cuando veo el comprobante. El chat abre de miércoles a domingo, de 9:00 a.m. a 6:00 p.m.
Cancha sintética
Hola, soy Felipe, de Cancha La 80. La cancha se alquila por hora, de noche entre semana y el sábado entero. Dime día, hora y si juegan 5 o 7 por lado. Para reservar pido un pago: te paso el medio y confirmo al ver el comprobante. Respondemos de lunes a sábado, de 8:00 a.m. a 9:00 p.m.
Entrenador personal
Hola, soy Andrés. Entreno en el parque y a domicilio, en citas de una hora. Dime si buscas fuerza o acondicionamiento, y si puedes a las 6:00 a.m. o a las 6:00 p.m. La primera sesión pide anticipo: mandas el comprobante y te confirmo el punto de encuentro. Contesto de lunes a viernes hasta las 8:00 p.m.
Quien solo pregunta el precio
Hola, gracias por escribir a Barbería Laureles. Para decirte un valor que sirva, dime si quieres corte, barba o los dos. Si me pasas el día, te cuento qué horas hay y si esa hora pide anticipo. Estamos en el chat de martes a sábado, hasta las 7:00 p.m.
El sexto es la misma barbería cuando el primer mensaje es "¿cuánto vale?". La carta completa alarga el saludo y la persona se va sin pedir hora.
Lo que sobra en el primer mensaje
Una lista de doce servicios, con duración y precio en cada renglón. Quien escribió "¿hay corte hoy?" no la lee.
"Espere un asesor" sin una hora de regreso. Mateo no distingue cinco minutos de mañana. Si no puedes contestar en el momento, di cuándo vuelves: "Te escribo hoy antes de las 7:00 p.m."
Pedir de entrada cédula, dirección de la casa o la foto del corte anterior. El saludo pide lo mínimo para ofrecer una hora.
El saludo abre; la hora la ofrece alguien
El mensaje de bienvenida no mira la agenda, no propone horas libres y no contesta "¿me cabe a las 4?". Solo empieza la conversación. Lo que sigue lo escribes tú, entre un cliente y el otro, o lo hace un asistente virtual.
Cuando la respuesta ya agenda, mira qué hace bien un chatbot y qué estorba. Si el anticipo se pierde entre chats, mira cómo ordenar la conversación hasta el comprobante. El panorama está en la página de citas.
Camilo puede dejar esa parte en Wawnia. El asistente virtual responde en el chat de la barbería, propone horas que sí están libres, anota la cita y pide el pago con los medios que él dejó listos. Recibe la foto del pago y se detiene. Que el dinero entró lo marca Camilo. No aprueba el pago por su cuenta y no fabrica un enlace de cobro.
¿Tu saludo deja al cliente sin saber cómo pedir la hora?
Si el primer mensaje de tu barbería todavía pide que esperen, mira lo que Wawnia hace en una barbería y prueba si el asistente virtual sigue esa conversación desde el saludo.